“Si combatimos y controlamos las enfermedades infantiles más comunes de otoño en los (catarros, resfríos, dermatitis, infecciones por hongos, etcétera) nuestros hijos estarán sanos cuando llegue el invierno”, reflexionó la pediatra Alejandra Marina Véliz del Campo.
La médica recordó que la llegada del otoño coincide con el ingreso de los pequeños a las guarderías y jardines de infantes, y el retorno de los escolares a clases. “Es preferible que las mamás no envíen a sus hijos a la escuela cuando estén resfriados o con cuadros tipo gripal, para cortar la cadena de contagio”, explicó.
La pediatra señaló dos medidas de prevención básicas que evitan el contagio de muchas enfermedades infectocontagiosas: el lavado de manos y la lactancia materna. “Los adultos deben lavarse las manos antes de manipular al bebé, después de ir al baño y antes de preparar la comida. Todos los miembros de la familia (niños y adultos) tienen que adoptar este hábito de higiene”, reiteró.
También aconsejó abrigar bien a los chicos antes de sacarlos al exterior; no exponerlos a los cambios bruscos de temperatura; evitar el contacto con niños o mayores enfermos; no automedicarlos por ningún motivo y consultar al médico si tienen tos, fiebre, están inapetentes, somnolientos o decaídos.